La Pastelería Amandine no sólo hace pasteles, es mucho más que eso, hacen arte. Si hablamos de pastelería francesa, tenemos que tener en cuenta que fue pionera en cambiar muchos de los principios de la pastelería haciéndola más ligera, con menos azúcar, menos crema y sustituyendo la margarina por mantequilla, todo ello se refleja en la Pastelería Amandine de Marrakech.

Este lugar es una verdadera perdición para los golosos. Situada en el Barrio de Gueliz, el Salón de Té Amandine te ofrece un ambiente cálido donde podrás disfrutar de su pastelería francesa y de diferentes tipos de dulces marroquís. Todas las temporadas ofrecen nuevas recetas y trabajan en nuevos diseños en sus pasteles y tartas, todos sus productos están elaborados de manera tradicional, totalmente artesanal y con materias primas ecológicas y de primerísima calidad. El resultado son sabores y texturas increíbles.

Amandine se ha convertido en un punto de referencia en Marrakech y donde se ofrece un nuevo estilo de pastelería. Algunas de sus piezas son sus ya famosos ’macaroons’ o su praliné hojaldrado o la crema praliné.

Puedes desayunar o merendar en su salón, puedes degustar infinidad de pastelitos y también de su te, que te lo servirán en unas maravillosas teteras de cristal y siempre lo acompañan de sus bombones o pastitas con la forma de la mano de Fátima.

También te sirven a domicilio, a tu Riad o a tu hotel, solo tienes que encargarlo, además su presentación en bolsitas y sus cajas son maravillosas, todo esta cuidado hasta el mínimo detalle. Si te llevas de regalo te hacen unos paquetitos súper lindos.

He de reconocer que no soy demasiado golosa, pero los pastelitos árabesde Amandine son los mejores que he probado, además su tamaño pequeñito es el justo y las mezclas y aromas son increíbles.

Algunos de los dulces que te sugiero son el cuerno de sésamo, el chebbakia, sus tartas de almendras, miel y especias, o el bizcocho con praliné cremoso y cubierto de almendras. Por cierto esta temporada te personalizan la pastilla con diferentes patrones.

Todo ello unido a su profesionalidad y a la buena atención de todo el equipo de Amandine hacen que sea un lugar excepcional que no te puedes perder.

175, Rue Mohamed El Beqal, 40000 Marrakech, Marruecos