Vila Bea presenta la pasión por los objetos y piezas de arte los cuales dan vida a un entorno muy especial y bordeada totalmente por la luz de la costa Atlántica. Se encuentra situada entre Rabat y Tánger exactamente en Moulay Bousselham.

Vila Bea se inspira en los años sesenta, decorada con muebles encontrados en Francia, Holanda, Alemania, en ferias, mercadillos y en compraventas de ocasión. Con preciosas butacas de Pierre Paulin, y buenas ediciones de la firma holandesa Artifort, por cierto, una de mis favoritas y de la cual también he adquirido varias piezas, todas ellas sólidas, rotundas y elegantes que se mezclan con luces de Verner Panton y Matiolo.  En su jardín mobiliario de Matego.

En su interior grandes sofás De Sede con la calidad del cuero suizo vinculado al diseño de los sesentas y también de Patricia Urquiola, todo ello combinado con una buena elección de artesanía marroquí, para crear el “Marroquí Pop”, un diseño de los sesenta re-interpretado y, dando un resultado espectacular al utilizar colores vivos y texturas naturales, mezclado con materiales y técnicas marroquíes.

 

Un entorno único en el que se muestra la alianza perfecta de los materiales marroquíes con colores y estampados pop con el objetivo de crear un lugar mágico y que sus dueños han logrado.

Vila Bea ofrece 7 amplias habitaciones, de 25 a 30 m2, todas diferentes y 3 de ellas de lujo con una vista al mar de 180° y a su piscina.

Vila Bea ofrece únicamente para sus clientes platos simples y ricos, una mezcla de sabores y aromas marroquís asociados a la experiencia culinaria francesa.

Especialidades marroquíes: cuscús, Tajín, ensaladas, keftas, briouats, pastillas …Además de carne y pescados a la plancha

Una importante variedad de pescados según la pesca del día en el puerto de Moulay Bousselham: lenguado, besugo, salmonete, atún, pez espada, rodaballo, calamar, pulpo, mariscos, almejas, bogavante y langostas

Algunas dulces: pasteles marroquíes, ensalada de naranja con canela, ensalada de frutas frescos según la temporada, con el tradicional té de menta.Ubicada en el corazón de una región de pesca y cultivo de frutas y verduras, Vila Bea les ofrece productos frescos. 

Vila Bea se puede privatizar para 12 a 20 personas y pone a tu disposición la totalidad de la villa y de su personal.

Un lugar único para combinar trabajo y descanso en equipo frente al mar.

Fotos vía: http://www.vilabea.com